Cartas

Siempre me ha gustado escribir.
 Y leer.

Siempre me ha encantado perderme entre las líneas ajenas desconocidas que me contaban mil historias, aquellas que me ayudaban a escapar de mi mundo.
 Historias que me ayudaban a descubrir nombres para lo que sentía dentro y no sabía identificar. Historias que vives y sientes, que te llenan y que van completando poco a poco ese puzzle tan complejo que es uno mismo.
Las historias, los libros, los cuentos, siempre se me han parecido mucho a las personas. Creo que son historias vivientes, que te influyen, enseñan y ayudan a completar las piezas que te faltan. Al igual que, de algún modo, podemos llegar a a ser la pieza de todos aquellos que nos conocen.

Desde que era pequeña, tenía un plan muy claro en mi mente (Bueno, tenía muchísimos y la mitad eran absolutas locuras, por lo que poco a poco voy consiguiendo borrar los sosos)
Siempre he pensado en ser madre, es algo que me apetece en un futuro, y estaba decidida a que, para que mi/s hijxs entendiesen que también tuve su edad, sus dudas, sus miedos, y que pasé por todas las etapas que imagino pasarán ellos, les escribiría y se lo contaría todo. Plasmaría todos mis pensamientos y sentimientos, esperando con ello que, si se identificasen con alguno, a lo mejor encontrarían algo de luz al final de su momento.
Me dispuse a escribirles todas las semanas (¡Imaginaos! Pobres criaturas, lo que tendrían que sufrir)
Por supuesto, eso no fue viable. Ni por trabajo, ni por tiempo, ni porque me acordara, que soy lo peor para esas cosas.
Así pues, las semanas se alargaron a meses, y ahora si tengo suerte cuento con alguna carta al año. Es así.
No obstante, me ha parecido hasta mejor. Así, no sólo podré explicarles más cosas, si no que se darán cuenta de lo mucho que puede cambiar la vida, las ideas y la forma de ser a lo largo del tiempo. Y, además de sufrir menos cartas y sufrirme menos leyendo, creo les dará una visión más completa.

A pesar de no saber escribir bien, que no se, y de que esto apenas lo leerán si cabe un par de personas (entre ellas yo, y pocos más), lo que me encantaría conseguir es llegar a quien me lea.
No se cuáles son los objetivos de los escritores en general; pueden querer mostrar su realidad, mostrar su visión particular de las cosas, o incluso plasmar todas sus opiniones. Algunos simplemente se sientan a observar lo que pasa a su alrededor y lo cuentan.
Cuando escribo, mi idea es otra; me encantaría llegar a alguien, hacerle ver con alguna de mis palabras que no está solo, que alguien más ha pensado o pasado por lo mismo. Que de alguna manera, empatice con lo que lee.
 Ayudar a definir esa pequeña pieza que puede que forme parte de su puzzle.
Eso, para mí, es lo más grande de escribir.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Paso a paso

/

Prólogo